dijous, 31 de maig de 2007

H

La pronunciación de la vocal H propuesta por Erasmo era un sonido intermedio ente α y ε: "Entre la e y la a se encuentra la vocal griega η, que se pronuncia con la boca no tan abierta como para la α y la voz no se mantiene de modo tan fijo en el fondo de la boca, como ocurre con la ε.
Los erasmianos no tardaron en reemplazar este sonido, un poco difícil de articular, vaya, con tales instrucciones, por el de una simple e larga, sonido que este sistema sigue utilizando –lo de “larga”, por la métrica claro, no sé si muchos lo hacéis.
Esta propuesta se justifica del siguiente modo tan rudimentario: “La primera prueba de la estrecha relación entre ambas letras es el hecho que la α a menudo cambia a η, y al revés, como, por ejemplo, ἰητρός en lugar de ἰατρός, o por el contrario τάν en vez de τήν. En latín la η se transforma en vocal larga e, como Cretes para la palabra Κρῆτες.”
Por boca de un oso –medio abierta como para pronunciar una αε– el filólogo de Rotterdam se atreve a dar la siguiente explicación de porqué sus colegas bizantinos pronunciaban la η como i: “La lengua actual de los griegos cultos se ha substituido por la lengua del vulgo.”
¿Qué se pude decir ante semejante infamia y falta de erudición? Vayamos por partes:
En primer lugar, Erasmo de nuevo se pasa por el forro el tema de los dialectos. Como es sabido la variedad dialectal de la lengua griega explica los numerosos dobletes η (ático)/ α (eólico y dórico). De ahí, por ejemplo, que nosotros digamos hoy fama y no feme! .
La mayor parte de palabras griegas con η pasaron al latín como e, ciertamente, pero esto no quiere decir que los romanos escucharan siempre tal sonido e de sus interlocutores helenos. ¿Y por qué no? El propio Platón en el Cratilo nos da un testimonio aclarador, que demuestra que la η en realidad podía pronunciarse de dos modos:
Οἱ παλαιοὶ οἱ ἡμέτεροι τῷ ἰῶτα καὶ τῷ δέλτα εὖ μάλα ἐχρῶντο, καὶ οὐχ ἤκιστα αἱ γυναῖκες, αἵπερ μάλιστα τὴν ἀρχαίαν φωνὴν σώζουσι. Νῦν ἀντὶ μὲν τοῦ ἸῶταΕἴἨτα μεταστρέφουσι … οἷον οἱ μὲν ἀρχαιότατοι ἱμέραν τὴν ἠμέραν ἐκάλουν, οἱ δὲ ἑμέραν, οἱ δὲ νῦν ἡμέραν.
Como comenta el prof. Tovar “Platón se refiere aquí a un hecho histórico muy conocido por sus contemporáneos, como el que las mujeres y los viejos habitantes del Ática pronunciaban la η como ι … la referencia a las mujeres es que a causa de su encierro eran más conservadoras en materia lingüística”.
El testimonio del filósofo ateniense, en cuya valoración sobre aspectos sexistas no entro aquí, viene a confirmar que en griego existía etacismo y itacismo, siendo éste último más antiguo que el primero. Muchos erasmianos acabaron admitiendo que la η jamás se pronunció como quería Erasmo, sino que, según las modalidades dialectales que él ignoró, se pronunciaba de ambos modos, es decir, como e y como i, lo cual está ampliamente atestiguado en inscripciones, papiros, manuscritos, comentarios, etc., que dejo para un próximo post.

2 comentaris:

Sebastià Giralt ha dit...

Aleshores, si ho entenc bé, Erasme proposava la pronunciació de la H com la vocal neutra del català oriental (existent també en altres llengües)? Caram, no ho sabia...

Luciano ha dit...

Creo que la pronunciación de Erasmo se puede también refutar por las propias transliteraciones del latín. He notado que, dentro de la lengua latina, la E larga se confunde muchísimas veces con la I larga. Por ejemplo, en el Oxford Latin Dictionary aparecen formas como deversor, deverbium, deva, que también aparecen como diversor, diverbium, diva... Por lo que eso explicaría, tal vez, muchas transliteraciones de la H griega como E larga latina.