dissabte, 19 de maig de 2007

Argumentos de Erasmo

Los argumentos básicos que esgrimió en un principio Erasmo a favor de la pronunciación “depurada” del griego antiguo se pueden resumir del siguiente modo:
1. Las palabras que el latín tomó del griego pasaron con la grafía y pronunciación diferente a la de los griegos coetáneos del filólogo holandés, por ejemplo alphabetum, con lo cual es de suponer que la pronunciación antigua había de diferir supuestamente de la genuina pronunciación que prestigiosos filólogos bizantinos como Crisolorás, Dukas o Gazis utilizaban en Europa.
2. Los bizantinos (así como los griegos de hoy) escriben un mismo sonido con varias letras, en especial el sonido [i], representado mediante ι, η, υ, ει, οι, υι. No es posible pues que quines empezaron a utilizar el alfabeto utilizaran tantas grafías diferentes para un mismo sonido. “Frustra sunt distinctae litterae si sono nihil differunt”, dice en un momento de inspiración el oso de su Diálogo.
3. La pronunciación griega produce muchos problemas de tipo ortográfico. Tales problemas de confusión en la escritura no existieron en la Antigüedad, lo cual demuestra que grafías diferentes no representaban un mismo sonido.

Mucho es lo que se puede objetar a estas ideas. Para empezar, muchas palabras latinas de procedencia griega se transcribieron siguiendo la pronunciación tradicional, véase Πειραιεύς-Piraæus, o Αἰγαῖον-Ægæum.
Otras tantas han pasado a las lenguas neolatinas con la misma pronunciación: ἀμνηστία, χημεία, ἐφήμερος, ἀναιμία, Εὐαγγέλιον, εἰρωνεία, Ἠσαΐας, etc. En cualquier caso, más seguras que las transcripciones del griego al latín son las pruebas de filología comparada greco-semítica que los erasmianos prefirieron no recordar. Por ejemplo, en la traducción de los LXX se transcribe la E larga hebrea por αι, lo cual demuestra que en tiempos de Ptolomeo Filadelfo ya se pronunciaba de ese modo, por ej.: elim-αἰλείμ.
¿Qué ocurre con las similitudes de sonidos de grafías diferentes en idiomas como el inglés bird-earth, here-beer, arm-heart, care-chair? ¿Por qué tales parejas se pronuncian igual si se escriben también de modo diferente? ¿Estará también corrupto el inglés de Shakespeare? El filólogo griego Ev. Sophocles, en su History of Greek Alphabet de 1854, ponía el dedo en la llaga: "Cuando una nación adopta los caracteres alfabéticos de otra nación se presume que adopta también los sonidos representados por esos caracteres (…) Pero ése no es el caso. Por el contrario, la misma letra a menudo denota más de un sonido y, lo que induce a mayor perplejidad, el mismo sonido no es representado siempre por la misma letra. De ahí la interrogante, ¿cuáles eran los sonidos originales del alfabeto griego?"
Al explicarle al profesor H. Eideneier que en Valencia seguíamos la pronunciación erasmiana, en su versión española "estándar" (que difiere de la andaluza, por ejemplo, en lo referente a los espíritus ásperos y las vocales abiertas!), me comentó, irónicamente, que somos afortunados, pues así aprendemos perfectamente la ortografía del griego. Es como si para aprender a escribir correctamente en alemán la palabra deutsch la pronunciáramos [deutx] y no [doix].
Los pocos escribas que conocían el alfabeto y habían recibido una formación se supone que debían escribir correctamente. No ocurre lo mismo cuando la escritura se generaliza, la gente se alfabetiza, e incluso los extranjeros aprenden a escribir. Entonces se multiplican los errores ortográficos y se confunden la grafías, como vemos en inscripciones tardías y en papiros de correspondencia particular.
He aquí un ejemplo de inscripción funeraria del s. IIΙ d.C.
ΜΟΥΣΑΙΣ ΖΩ[ΙΟ]Ν ΕΠΟΙΗΣΕΝ Α[Υ]ΤΩ[Ι] ΚΑΙ ΤΗ[Ι] ΓΥΝΑΙΚΙ.
Los mismos errores, escribir, por ejemplo, ε, η ο ει en lugar de αι, se producían entonces y también ahora en los cuadernos de los niños en las escuelas.
A pesar de las protestas y reacciones de muchos filólogos europeos y americanos, los partidarios del sistema erasmiano se fueron multiplicando. Como prometí, trataré de ir explicando las diversas razones de tipo religioso y político que influyeron en el triunfo de la calumnia contra el pueblo griego. Me limito ahora a recordar que también fue decisiva una cuestión práctica, de pura comodidad: el sistema erasmiano no sólo facilitaba el aprendizaje de la ortografía del griego, sino que permitía adaptar la lengua griega a la pronunciación de cada país. Por eso en Alemania los diptongos ει, ευ pronto se empezaron a pronunciar como los diptongos[ai] [oi]. Friederik Thiersch, en su Gramática de 1830, lo explica así (cito de S.A. Tovar): “En la mayor parte de los detalles los franceses y los ingleses siguen el método erasmiano; sin embargo, lo mezclan con muchos sonidos de su propia lengua. Por ejemplo, εὐφροσύνη se pronuncia oephrosinè en Francia, en Inglaterra iuphrósune”.

Concluyo este post con las palabras de N. Petrojilos, quien en su introducción a la traducción del famoso Diálogo de Erasmo, señala: “Muchos investigadores han puesto de manifiesto que nuestra pronunciación no constituye una deformación del griego antiguo (pronutiato corrupta ó depravata), sino sólo su evolución, aportando, entre otros argumentos, el hecho de que muchas de las particularidades de la pronunciación actual tienen su nacimiento en la época anterior a la fundación de Constantinopla, algunas además empezaron a producirse durante la época alejandrina o incluso con anterioridad, en época clásica. … Nadie podría sostener de manera seria que la pronunciación actual es exactamente igual que la antigua, porque es un hecho indudable que todos los elementos lingüísticos, y sobre todo los fonéticos, con el paso del tiempo sufren transformaciones de diverso tipo. En este sentido es esclarecedor cuanto refiere el lingüista G. Jatsidakis al respecto, el cual afirma que el cambio natural de los elementos de una lengua y sus sonidos con el paso de los siglos no significa en absoluto que haya habido una alteración de la raza y nuestros vínculos culturales que nos unen a nuestros orígenes antiguos.”

3 comentaris:

Ramon Torné ha dit...

Et felicito, Santi, per aquest post tan interessant. L'afegeixo als "meus preferits"! Gràcies i enhorabona per la teva magnífica competència!

Carlos Martínez Aguirre ha dit...

Amigo Santi, toda la serie de artículos es estupenda y muy interesante. Sólo me chirría un poco al oído el uso que das a la palabra (española) "calumnia". Perdona la corrección, pero creo que cuando dices "calumnia" lo que quieres decir es "error", "falsedad", "mentira" o algo similar ¿no?

Lo digo porque en español "calumnia" significa "falsa acusación". Es solo una nota, porque veo que has usado varias veces el término calumnia en la serie y me parece que es equivocado.
Puedes borrar este mensaje después de leerlo. Gracias

santi ha dit...

Me complace que a filólogos de vuestra talla, Ramón y Carlos, os detengáis a leer estos artículos. Pretendían reavivar la polémica, en la idea de intentar, en la medida de mis posibilidades, llamar la atención sobre un entuerto que tan pésimas consecuencias ha tenido para el griego, para Grecia και για όσους πονούμε την Ελλάδα, pero hay colegas con demasiados prejuicios, acostumbrados a la académica y cómoda monotonía. La mayoría, sin embargo, desconocen el tema sin más. Hablo de calumnia a propósito, pues el nuevo sistema de pronunciación dio pié a que se pudiera tergiversar la historia y se fue elaborando toda una teoría filosófica cuyo objetivo era la muerte de Grecia. La negación de la verdad, la privación de la legitimidad del pueblo griego para con su propia lengua y cultura no fue sino una calumnia, una difamación, impostura, denigración o como queráis llamarlo. Los griegos se cansaron de denunciarlo.
Saludos.